La simbiosis industrial es una forma de intermediación para reunir a las empresas en colaboraciones innovadoras, encontrando maneras de usar los residuos de uno como materia prima para otro.

La palabra “simbiosis” suele asociarse con relaciones en la naturaleza, donde dos o más especies intercambian materiales, energí­a o información de una manera mutuamente beneficiosa.

Una cooperación local o más amplia en simbiosis industrial puede reducir la necesidad de materias primas ví­rgenes y el depósito de residuos, cerrando así­ el circuito del material, una caracterí­stica fundamental de la economí­a circular y un motor para el crecimiento verde y soluciones eco-innovadoras. También puede reducir las emisiones y el uso de energí­a y crear nuevos flujos de ingresos.

En la actualidad, Europa cuenta con algunas redes de apoyo para la simbiosis industrial en la UE y asociaciones europeas de innovación, como programas nacionales (por ejemplo, NISP (Reino Unido)), iniciativas regionales (por ejemplo, Cleantech Östergötland (Suecia)) e iniciativas locales (por ejemplo, Kalundborg en Dinamarca).

Sin embargo, para hacer que la simbiosis industrial sea una realidad comercial extendida, es necesario hacer más para gestionar el flujo de materiales de desecho de diferentes sectores e industrias, y aún queda mucho por entender sobre:

  • impactos ambientales y sociales
  • armonización de tecnologí­as, procesos, polí­ticas
  • compromiso de la sociedad civil con una economí­a circular a nivel de la UE
  • información sobre recursos de residuos
  • tecnologí­as de tratamiento de residuos
  • modelos de negocio y coordinación entre actores de la cadena de valor.

El proyecto FISSAC trabajará con las partes interesadas para entender estos aspectos y construir un modelo y sistemas de apoyo que se esforzarán por superar los desafí­os.

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